jueves, 7 de febrero de 2013

Queremos consumir y consumir pero nos aterra que nos consuman


Fue aquella tarde que lo vi por primera vez, cuando mi mundo se detuvo en el, lo observaba sin que lo notara, no sabía que era lo que lo hacia tan especial, pero tenia algo que me atrapaba. Me negaba rotundamente a quererlo, mi alma había sido destrozada hacia un tiempo, la palabra "amor estaba prohibida en mi corazón. Aunque de solo pensar en el, mis piernas temblaban, mi estomago se retorcía y una sonrisa estúpida se instalaba en mi rostro durante horas. El fue el único que me hizo entender eso que tanto denfendian los hombres, cuando decían "No somos todos iguales" El era el ejemplo perfecto, era único, sus gestos, sus palabras, la ternura que desbordaba aquellos grandes ojos celestes y esa sonrisa que podía iluminar hasta el corazón mas oscuro. Fue ahí que comprobé que jamas había conocido el amor, que aquellas lagrimas derramadas en vano no habían sido mas que ilusiones vacías  entendí que hace falta caer para aprender y que el amor de tu vida, no siempre está esperando a la vuelta de la esquina. Tenia miedo de quererte y me hiciste amarte!
Mi dentista me dijo una vez que "dejar ir" es como sacarte un diente. Cuando te lo sacaste, te sentiste aliviado, pero ¿cuántas veces pasaste tu lengua por el espacio donde estaba? probablemente cientos de veces al día. Solo porque no te dolía, no significa que no lo notaste. Deja un espacio y algunas veces te ves a ti mismo extrañándole terriblemente. Va a tomar un rato, pero... ¿debiste mantener el diente? no, porque te causaba dolor. Entonces... sigue adelante y déjalo ir
Aprenderás que el tiempo no es algo que puedes volver hacia atrás; por lo tanto debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores. Entonces, y sólo entonces, sabrás realmente lo que eres capaz de soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas, cuando creías que no se podía más. Es que realmente la vida vale, cuando tienes el valor de enfrentarla.



miércoles, 9 de enero de 2013

Ni el sol deslumbra mas que su sonrisa

Tengo las manos heladas, y nuestra taza de café ya no es la misma si la sirvo solo para mi. Ahora llueve, cada gota de lluvia calma lo que llevo dentro. Han pasado ya algunos hojas de calendario y varios amaneceres en los cuales ya no te siento. Pero ahora mismo, tumbada en mi cama y viendo la luna, se que los dos miramos el mismo cielo, la misma luna y nos viene los mismos recuerdos a la cabeza. No te estoy pidiendo que vuelvas, solo quiero que sepas que no me acostumbro a la rutina de estar sin ti.

No queríamos dormir, nos queríamos comer a besos, no queríamos dejar de cometer ni un solo exceso, nos venía a saludar en el balcón la luna llena, nos bastaba con dejar morir la pena...

Cuéntame lo que se te pasa por la cabeza, qué sientes cuando oyes mi nombre, si recuerdas el día que me viste por primera vez. Dime si algún día desde que lo dejamos pensaste en mí. Si alguna noche me colé en tus sueños, si de vez en cuando recuerdas mi forma de besar, si algún día saliste a la calle con ganas de verme, si esperaste impaciente a que te mandara algún mensaje. Pregúntate cómo sería tu vida conmigo… pregúntatelo. Y si tu vida sigue igual, no hace falta que intentes hacer nada, pero por favor, si de repente descubres que quizás serías un poco más feliz conmigo, vuelve. Vuelve a mi lado. Porque a pesar de todo te estoy esperando.

miércoles, 31 de octubre de 2012


“…Me acostumbre a no verte, puedo vivir sin verte, pero necesito saber que estás en algún lado… cerca. Que por ahí en ese momento justo estás pensando en mí… Creo que te voy a querer siempre. ¿Y tú a mi?”
Hoy, en el día de cualquier año, en el año de cualquier siglo; en mis plenas facultades mentales, difícil y asumiendo cuando digo y escribo; declaro que me declaro culpable. Culpable de todo lo que no hice, de todo lo que no he visto, ni oído. De las palabras que no dije a tiempo y de las otras, que nunca aprendí. Me preocupé por cosas que jamás sucedieron y pase gran parte de mi vida en sitios equivocados, en horas equivocadas, con gente equivocada. Declaro que llegué tarde a todas las citas, que no estuve nunca antes, en ninguna parte, que encontré la primavera florida la tierra de partida y el cielo prometido, que todo lo que tengo es menos de lo que me falta, lo que creía, no lo creía después, y que cometí el peor de los errores. Soñé en un mundo de pesadillas. Declaro también, que no hay más cierto que nuestro pasado en la vida, ni nada más falso, que nuestra vida al pasar. Que es feliz aquel que no quiere nada, y que no sabe nada, que no se pregunta nada, y que no se da cuenta de nada. Y que de una mano temblorosa, puede caerse el amor en ella, que todo lo que no se da, no se acumula, se pierde. Que todos somos al fin y al cabo, esclavos de algún vicio o de alguna virtud. Que he sido fiel solamente a mis dudas, y que el hombre, más libre que conocí, iba atado al corazón de una mujer.

Siempre pienso que la gente me quiere abandonar o engañar o simplemente desconfía de mí.

Estar sola era darme la chace de descubrir quién era en realidad, de reconciliarme conmigo misma, de diagnosticar mis pequeñas verdades y descartar para siempre las grandes mentiras con las que aveces nos sentimos tan cómodos.
Creo en que todo es posible, pero no creo que se consiga sin esfuerzo. Creo que se puede conseguir mucho, con un simple gesto de aprecio. Creo en el valor de una mano abierta, frente a un puño cerrado. Creo en las personas aunque se dejen llevar por sus impulsos. Creo en el retroceso, porque sin él no hay avance. Creo en todos, aunque me decepcionen. Creo en las segundas oportunidades, porque sin ellas nada sería modificable. Creo en la capacidad de las personas para seguir adelante a pesar de los obstáculos. Creo en la necesidad de tener gente a tu lado, con quien compartir alegrías y un hombro en que apoyarnos para llorar. Creo en quienes dicen lo que sienten. No creo en las mentiras aunque la verdad sea dura, porque la verdad duele una vez y la mentira suele siempre. No creo en los cobardes, la vida está hecha para valientes. No creo en el olvido, ya que no se olvida, nunca se deja de recordar. No creo que siempre se cumplen los sueños a pesar de perseguirlos. No creo en la mentira, da una imagen que no existe.

Me voy con el alma rota, pero el orgullo entero


No elegí enamorarme de ti, ni tampoco sentirme la chica más feliz del universo simplemente porque existes. Tampoco elegí el día, ni el mes en el que apareciste. No elegí ni siquiera pensar en ti cada instante. Tampoco elegí tu risa, ni que me mires así, con esos ojos que me lo dan todo. No he elegido que se me revuelva el estómago cada vez que hablan de ti, ni que cada suspiro que doy sea por y para ti. No he elegido tampoco los abrazos, ni los besos, ni desear besarte cada segundo de mi vida. No elegí necesitar tus abrazos, ni echar de menos tus locuras y cada momento con vos. Pero quiero que sepas algo, si pudiese haberlo elegido, te hubiese elegido a vos, que no te quepa la menor duda.


No se trata de ir por la vida con una sonrisa de oreja a oreja para demostrar que eres feliz. Se trata de reír sin darte cuenta, de soñar despierta y no acordarte después, de jugar con fuego, quemarte, y aun así reír. Esa sonrisa que se convierte en carcajada en menos de un segundo, y que más tarde, llegara a formar parte de esos momentos irrepetibles que componen tu felicidad. 


Siempre hay otro demente que quiere lo tuyo


- Yo tenía un plan. Pero ahora no lo tengo más. Y no sé que hacer. No sé que hacer! Sólo sé que quiero quedarme aquí. Sólo quiero estar aquí contigo el mayor tiempo que pueda. Tú eres lo único que me importa. Estoy intentando descubrir qué hacer, pero no sé. No tengo la menor idea de como descubrirlo. Porque necesito que me lo digas. 
¿Crees que no fue fácil tenerte allí y quedarme sin ti? ¿Sabías que todos los días mi vida era una lucha sin ti?



No importa lo que estoy haciendoni donde estoyesta luna será siempre del mismo tamaño de la tuya,  del otro lado del mundo.

lunes, 18 de junio de 2012

Traté de que mi pasión se perdiera entre el montón, pero siempre será igual, siempre se volverá al primer amor.



A lo mejor pudiste darme mucho dolor, dejarme destruida por irte así tan repentinamente y sin ningún tipo de explicación, a lo mejor fuiste con la persona que mas sufrí en todo el mundo, pero la lección que me dejaste no pudo ser mejor. Gracias por enseñarme que el tiempo cura hasta la herida más profunda..
La primera vez que te vi no tenía ni idea de que provocarías tal incendio en mi vida; desatado, descontrolado, furioso, que recorrería mi espina dorsal con todos y cada uno de los roces de tu cuerpo en mi piel. Puede que fuera el mar de tus ojos, el sonido de tu risa provocada por la mía o yo que sé... pero me has hecho perder totalmente la cabeza. Y no hay manera de encontrarla.
No sé si voy a poder ser tan suya como yo lo soy de vos. Quédate tranquilo, que si eso es lo que te preocupa, nadie puede reemplazarte (lastimosamente). Es más probable que yo muera antes de que alguien pueda lograr hacerme sentir como vos lo haces.